hace 11 minutos
Det
alles






Hoy, ha hecho 7 años de esta maravillosa foto.
Pense en no poner nada mas q la foto, pq una imagen vale mas q mil palabras, pense en poner lo dificl q es expresar un amor tan grande, como es el que tengo yo hacia mi hijo pero... ¿ pq no?
En el año 2004 empezamos a buscar un embarazo, un bebe, un hermanito. El bebe no llegaba y decidimos casarnos. Yo era consciente de q mas importante q el vestido la ceremonia y el boato, era mi bebe, x lo que no dejamos ni un solo dia el intentar concebir este hijo. No me hubiera importado no vestir d novia x tener q comprar un vestido premamá e ir de esa guisa a la Iglesia, pero no hubo suerte.
Mucho despues d la boda, 1 año y medio mas tarde, voy al ginecologo a una revisión y me dicen que tengo un boton embrionario . Lo del embrion me sonaba pero boton?....  Me explicaron lo que era, pero....habia un pero . No tenia latido. Tenia dentro de mi a ese futuro bebe que tanto ansiaba, pero no estaba vivo, aun no. Habia que hacer un legrado. Me dieron un volante y me dijeron que si en una semana no habia cambios habria que raspar. Sali del centro ambulatorio llorando y comencé a caminar varias manzanas hasta el coche  sin consuelo. Llame a mi ginecologa, pero estaba fuera del pais en un congreso, y no queria que nadie mas que ella me tocara, por si caia en manos inexpertas y terminaban de fastidiar al embrion.
A los cinco dias, me presente en el hospital y me dijeron que todo era normal, su corazon habia tardado dos semanas mas que el resto en empezar a latir, pero ya no habia quien lo parara.
Tal dia como hoy senti por segunda vez que lo perdia. Despues de 12 horas dilatada, mi bebe no salia y empezaba a sufrir. muchos fueron los contrtaiempos en aquel paritorio, tantos... que me puse en paz con Dios, pq pensaba que no solo no conocer'ia a mi bebe, sino que tampoco podria despedirme de mi hija. Cuando todo parecia perdido, una mujer, una ginecologa, mi angel de la guarda, aparecio alli y se hizo con la situacion.  
Cada uno de los dias que le sucedieron a este 1 de octubre, he dado gracias a Dios por concederme lo que mas veces le he rogado. A mi hijo. 
Hay veces, que me lo quedo mirando y solo su gesto me hace sonreir. Hay veces, que lo observo mientras duerme, y lloro de felicidad. ES una sensacion de plenitud que es dificil de expresar y mas aun de comprender.
Hoy me da pena que cumpla años, porque egoistamente, quiero que siga siempre siendo mi niño, mi bebe, pero puesto que no puedo parar el tiempo, le seguir'e pidiendo a Dios, que al menos cuando crezca, y sea un adolescente, un hombre, conserve de esa inocencia que tiene, todo lo que pueda.

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