Paz.
En la vida, vamos cerrando etapas, al igual que terminamos los capitulos de un libro.
Algunas veces, con unos dias o unas semanas, es mas que suficiente. En otras ocasiones, son años, los que necesitamos para entender ¿ porqué hicimos lo que hicimos? ¿ Porqué sin quererlo, hicimos daño a quien no se lo merecia? o por el contrario, lo que no hemos podido asimilar, es el porqué hemos sido la victima sin saber qué le hicimos al verdugo.
La mente es compleja y constantemente esta trabajando para encontrar respuestas. Hasta que un dia, en el que se dan todas las circunstancias idoneas para encontrar esa respuesta tan anhelada, todo pasa y todo fluye con rapidez y total normalidad.
Yo pude cerrar hece no mucho uno de esos capitulos en los que la culpa y la melancolia iban cogidos de la mano.
Después de años de remordimiento y de culpa , reuní el valor suficiente para enfrentarme a la cortina de humo que me impedia seguir avanzando dejando atras ese sentimiento de omision.
Pedí perdón y expliqué el porqué de lo que hice, el porqué de sus consecuencias y entonces escuché su versión que quizá era lo que mas deseaba y a la vez lo que mas me aterraba.
Despues de horas de conversacion, encontré la paz que necesitaba. Habia recibido esa imposicion de manos que me libraba del sentimiento de culpa y que me dejaba empezar de nuevo. Sin sentimiento de culpa ni resentimiento.
Pude cerrar ese capitulo de mi vida que ya llevaba demasiado tiempo abierto.
Algunas veces, con unos dias o unas semanas, es mas que suficiente. En otras ocasiones, son años, los que necesitamos para entender ¿ porqué hicimos lo que hicimos? ¿ Porqué sin quererlo, hicimos daño a quien no se lo merecia? o por el contrario, lo que no hemos podido asimilar, es el porqué hemos sido la victima sin saber qué le hicimos al verdugo.
La mente es compleja y constantemente esta trabajando para encontrar respuestas. Hasta que un dia, en el que se dan todas las circunstancias idoneas para encontrar esa respuesta tan anhelada, todo pasa y todo fluye con rapidez y total normalidad.
Yo pude cerrar hece no mucho uno de esos capitulos en los que la culpa y la melancolia iban cogidos de la mano.
Después de años de remordimiento y de culpa , reuní el valor suficiente para enfrentarme a la cortina de humo que me impedia seguir avanzando dejando atras ese sentimiento de omision.
Pedí perdón y expliqué el porqué de lo que hice, el porqué de sus consecuencias y entonces escuché su versión que quizá era lo que mas deseaba y a la vez lo que mas me aterraba.
Despues de horas de conversacion, encontré la paz que necesitaba. Habia recibido esa imposicion de manos que me libraba del sentimiento de culpa y que me dejaba empezar de nuevo. Sin sentimiento de culpa ni resentimiento.
Pude cerrar ese capitulo de mi vida que ya llevaba demasiado tiempo abierto.
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