Esperando tus novedades, de manera incondicional.

Estoy aqui en la puerta esperando que llegues despues del servicio. Te acercas a mi, y casi ni te percatas de mi presencia.
Tu gesto serio y enfadado me dice que necesitas la mejor de mis sonrisas, aunque se, que apenas te fijarás en ello.
Un beso rapido y casi imperceptible, permite que mis labios rocen los tuyos, pero es mas que suficiente para descubrir la amargura de tu estado.
Te dirijes al dormitorio y empiezas por quitarte el cinturon. Sacas de el todos tu instrumentos de trabajo y los colocas meticulosamente en su sitio. No apartas la vista ni un momento de lo que haces y no te das cuenta de que estoy echada en el quicio de la puerta del dormitorio, pero no te preocupes, yo sigo paciente mirandote y admirandote a la vez. 
Empiezas a desnudarte y te giras, entonces es cuando descubres que te miro con gesto paciente y resignado.
Tu semblante cambia bruscamente pidiendome una disculpa y vuelves a besarme.
¿ Que te ocurre amor mio ? te pregunto con gran pesar, - lo de siempre;  me contestas.
 Empiezas a relatarme todo lo ocurrido durante el servicio. Tus actuaciones y la frustracion de no poder llevarlas a cabo como tu crees que es la mejor manera, te enojan.
 A medida que vas relatandome los hechos, empiezas sin darte cuenta a elevar el tono y a enfadarte mas. La habitacion, se te queda pequeña para los grandes pasos que das mientras hablas. La indignacion de no tener un apoyo...  te entristece a la vez que te irrita.
El cólera se apodera de ti y entonces abandono el quicio de la puerta y me acreco a ti para pedirte un poco de paz. Haciendo pequeños gestos con las manos te pido calma y un poco de sosiego.
Mi indignacion al escucharte, es igual a la tuya o incluso mas. Mi rabia y mi enojo, dan paso a la impotencia de que todos los consejos que te doy, servirian en cualquier otro lugar menos aqui. Esta empresa tuya..... no permite razones, ni logicas aplastantes porque como bien me has dicho muchas veces, donde termina la razon empieza la lógica y donde acaba la lógica, empieza la Guardia Civil asi que en un momento de desesperanza pienso.... - Si no te sirve lo que te digo, entonces prefiero que no me cuentes nada, pero.....eso seria hacerte sentir peor de cuando llegaste, ya que entonces te haria sentir completamente desamparado. 
Amor mio, yo no puedo dar soluciones a lo que solo puede darle otro.
Vida mia, que mas quisiera yo que cambiarme por ti, en las frias noches de invierno.
Cielo mio, que mas quisiera yo, que tuvieras a tu lado a otro igual que tu, ya que por quien temo es por tu vida que es la que pones en peligro cada dia, cada tarde y cada noche.
que mas quisiera yo, que poder decir lo que pienso poniendo a cada cual en su sitio y exigir a cada cual sus responsabilidades  que para eso están.
No puedo hacer nada de esto, pero lo que si que puedo hacer, amor mio, es estar cada dia, al finalizar el servicio, esperándote en el quicio de la puerta de nuestra casa,  con la mejor de mis sonrisas para recibirte. Puedo quedarme despierta una noche entera, para que cuando regreses al alba, encuentres en la mesa un caldo caliente y me cuentes todas  tus novedades.
Algo que si que puedo hacer, es escuchar todo aquello que tu me quieras contar, todo lo que te hace sentir un heroe cuando has ayudado a una persona que lo ha necesitado o cuando me transmites tu indignación por    problemas que se escapan a tu alcance.

Quiero decirte amor mio, que siempre estaré en el quicio de la puerta esperándote porque así te lo prometí, cuando me preguntaste si estaba dispuesta a seguirte en esta nueva vida. 
¡ Claro que estoy dispuesta. !

Déjame ser tu bastón cuando estés cansado y sientas que desfalleces.
Déjame ser el  hombro en el que llorar cuando la pena te embargue.
Déjame compartir contigo esta carga, ya que de esa manera  sentiré que puedo aliviarte en algo.
No temas si en algun momento en el que esta sin razon del momento te haga pensar en un cambio de destino, porque yo no dudaré una vez mas en empaquetar todos nuestros enseres y seguirte a donde tu me lleves.
Y sobre todo, déjame decirte que mi amor por ti, va mas allá de lo que se puede explicar con palabras, porque te quiero, porque somos  así y porque puedo decir con mucho orgullo, que soy la mujer de un guardia civil.



Comentarios

  1. Hay veces en la vida en que no se valora lo que uno tiene, es en esos momentos difíciles donde realmente tu ángel de la guarda te demuestra que siempre estuvo allí para evitar tus desgracias y guiarte en el buen camino, una y tantas veces, pero no pudiste ver donde estaba.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Carne de mi carne.

Fantasmas del pasado.

Dura como una piedra y frágil como el cristal.