Noche de tormenta.

El cielo brilla de manera intermitente. Los rayos, caen a un lado y a otro de la casa, anuncian la llegada inminente de la tormenta y tu no estás.
El viento golpea los postigos de las ventanas, y empiezan a caer las primeras gotas de agua.
La sucesión de rayos no cesa, pero no es una tormenta como las que había vivido antes, ya que no hay truenos después del rayo, solo espadas de luz, que son lanzadas desde el cumulo de nubes hacia todas las direcciones.
Miro con miedo la ventana, pues pienso que alguno de esos destellos, pudiera caer encima mía.



Sentada en medio de la cama, casi petrificada por el miedo, y con un fino camisón de verano, observo fijamente la ventana sin ser capaz de moverme.
La persiana esta subida, por lo que de vez en cuando hasta el dormitorio se ilumina por el fulgor de la tormenta. Soy incapaz de bajarla para dejar de ver tal espectáculo, porque parece que de esa manera, podré estar mas alerta si la cosa se complica.
De repente, un rayo cae muy cerca de la casa, esta vez no se ha iluminado el cielo, sino la tierra. Un haz de luz emerge de los campos segados de cereal. Una luz que ilumina de abajo hacia arriba. No parece que haya fuego, pero la belleza del espectáculo de luces, se mezcla con el miedo que siento a la proximidad de la misma.
A los pocos segundos, un estruendo terrible. El trueno que acompañaba al resplandor, había caído cerca, como mis sospechas me confirmaban. El ruido casi ensordecedor duro pocos segundos, tres a lo sumo, pero lo suficiente para agarrar fuertemente las sabanas con mis manos mientras  aprieto los dientes con fuerza.


En la oscuridad de mi noche, busco el refugio de tu cuerpo, de tus brazos, de tus palabras de calma, pero no encuentro mas que una cama vacía.


La lluvia cae intensamente y un manto de granizo cubre la calle. Parece que lo peor esta llegando.
Me recuesto en la cama y agarro la almohada con fuerza sin alejar la vista de la ventana.
Intento dejar a mi imaginación volar muy lejos de aqui, a un sitio donde ni los truenos ni los relámpagos sean los protagonistas.
Después de veinte minutos, el agua cesa  y gracias al fuerte viento, la tormenta se aleja.


Algo mas tranquila intento relajarme en la soledad de mi estancia sin soltar la almohada pero Morfeo es egoísta y no desea regalarme su compañía, no quiere abrazarme esta noche tampoco.
El miedo que paralizaba mi cuerpo, va desapareciendo y los músculos algo mas relajados, me permiten levantarme de la cama e ir a la cocina hasta el armario de las medicinas y poder coger un fármaco para dormir un poco. 
Con la pastilla en la mano pienso ¿como algo tan pequeñito puede conceder tanto?
De vuelta a la cama, me acerco a la ventana corro el visillo y compruebo que ya no hay que temer, que lo peor ha pasado ya y me acuesto tapándome con la sabana. Apoyo la cabeza en la almohada al mismo tiempo que mi mano pasa por debajo de ella intentando abrazarla, como si no quisiera que se escapase.
Como si con ello sintiera que tengo el auxilio que necesito.
Pronto, la pastilla realiza su cometido. De una manera suave y dulce, entro en ese sueño creado falsamente para mi. 


Mi subconsciente me transporta a donde mi espíritu atormentado  sueña cada día. 
Estoy donde quiero estar. 
Me acompañan aquellos que mas me quieren  y aquellos a los que mas quiero.
Me siento feliz porque mis sueños al fin se han cumplido.
Con un golpe de suerte y algo de ayuda, he llegado a lo que en tantos años de proyectos fallidos no había conseguido. 
Pero los efectos de mi falsa somnolencia, tienen un fin y con el, llega la perdida de todos mis sueños.

Todo había sido un sueño, dentro de otro sueño.

Un proyecto más,realizado y terminado pero a su vez inexistente. 
La luz que entra por la ventana me hace daño en los ojos, quisiera seguir durmiendo, pero ya no tengo sueño. 
El amargor que me deja la decepción,me impide entrar de nuevo en la cama.
Me levanto y pienso, que seguiré tirando  del carro, con la esperanza de que los dias de tormenta pasen pronto y veamos un cielo azul y raso.

Comentarios

  1. Es maravilloso soñar, es una bendición de Dios tener la capacidad de soñar, y es una suerte que no todos los sueños se cumplan porque así podemos seguir soñando.
    El gran Quevedo, en un poema muy bonito, que no me sé, venia a decir algo así "si el amor que esgtaba sintiendo era un sueño, ojalá no despierte y si es cierto , ojalá nunca duerma para seguir sintiéndolo...". algo así era más o menos, lo buscaré y te lo diré mejor. Así que , hija mía, sigue soñando, tus sueños seguro son como tú, ¡MARAVILLOSOS!.

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  2. Hola lola. Soy Esther García García. Del colegio sto Domingo! jeje, no se si te acordaras de mi. El caso es que la otra noche soñe contigo y con el colegio!nunca me había pasado! es gracioso. Y a la mañana siguiete te busque en internet y aqui estas! Yo no tengo facebook, paso un poco, pero he visto tu blog y me encanta. Eres toda una literata tia!! si te viera gloria la de lengua!!!bueno, he deducido q vives por zaragoza y q tienes 2 niños. una madraza si señora.
    Yo estudié odontología y llevo 5 años viviendo en Madrid. Tambien echo de menos granada pero suelo ir bastante. Me case el año pasado pero lo de los niños aun lo estoy evitando un poco.

    bueno guapa! q me alegro q estes bien. AH!la foto publicada al principio es tu niña, no? tia, es clavada a ti!!!

    bueno, si necesitas algo de madrid, sin duda.
    mi email es elemaildeesther@yahoo.es

    bueno, un beso maria dolores vico muñoz! vamos pa olvidarse de ti! imposible!!! (fuistes delegada y todo quiero recordar, no? jejeje!
    un beso grande

    ESTHER GARCIA

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