De niña a mujer.
Parece que fue ayer cuando te tuve entre mis brazos por primera vez.
Tu llegada fue una sorpresa para todos. La verdad, no te esperábamos tan pronto. Tu padre y yo, solo llevábamos juntos 9 meses cuando llegaste a mi vientre. Apenas si nos conocíamos, no sabíamos mucho el uno del otro.
Yo intentaba salir del fuego cruzado de una guerra que no era mía, pero de la que fui soldado de caballería durante mucho tiempo. Siempre en la primera fila de la batalla, como voluntaria,aguantando unos días cañonazos y otros .... recogiendo heridos de en mitad del campo. Empuñando en un asta una bandera de una falsa madurez, me creia la madre de todos...pobre ilusa. Tu padre, un niño que aunque algo especial, se había criado en una familia de clase media en la que lo estricto de su educación no iba reñido con unos padres cariñosos que se sacrificaron por darle lo que el mas quería o creía querer, una educación militar. Sacados los dos de su ambiente como un comentario de texto de una hoja de periódico, intentamos escribir nuestra propia historia, aunque empezamos mal el folio. Se suponía que debíamos saber cosas que no sabíamos y por ello cometimos el error que se convertiría mas tarde, en lo mas maravilloso de nuestra vida.
Como dos chiquillos que juegan a ser mayores jugamos con fuego y nos quemamos. Esta expresión, seguramente no la entiendas ahora, aunque si la entenderás cuando seas mas mayor.
El tiempo de espera, se hizo lento, dificil y enredado.
Ahora quiero comprender, los momentos difíciles y de angustia que tubo que pasar mi madre, cuando vio que su hija, con tan solo 18 años, iba a ser madre. Como bien le dijo un hermano suyo, es una niña que va a tener a otra niña. Pero la niña, supo salir adelante. Es cierto que con ayuda, y también cometiendo muchos errores, pero...quien esta preparado para ser padre con 18 años? demasiado bien nos salio.
Todos me decian que notaria mucho el no vivir lo que otras con mi edad estaban viviendo, y yo convencida de mi propio decálogo, decia una y otra vez, que no echaría en falta algo que hasta ahora no me llamaba la atencion. Salir con mis amigos hasta altas horas de la noche, pasar un fin de semana con mis amigas o simplemente darle tiempo al tiempo para que los acontecimientos y vivencias fuesen llegando solos y asi poder errar y darme cuenta de muchas cosas. Con el tiempo, fui echando en falta esas cosas que no viví.
¿ Cómo se puede añorar algo que no se ha tenido? pues por eso mismo, porque no se ha vivido. Porque en nuestro corazón, hay un hueco para cada cosa y si no ha sido llenado, su espacio quedará vacío, y ese vacío con el tiempo, se va haciendo mas grande y mas profundo. De ahí mis errores, querer hacer o vivir algo fuera de su tiempo. Espero poder perdonármelos algún día.
Pero no quería dedicarle tanto a mi carencia en la adolescencia sino en dedicarte a ti estas letras.
Después de un parto dificil, llegaste a mis brazos, recuerdo que al oirte llorar dije, parece un gatillo.
No te había visto aun la cara y ya estaba sufriendo por ti. Te liaron en una sabana verde de hospital y te pusieron en mis brazos.
Tú, tan chiquita, con la piel aterciopelada y sonrosada, parecía que me mirabas y que sabias quien era. Durante los nueve meses de embarazo hablaba contigo, visualizaba mi interior, como me explicaban en las clases de preparación al parto y hasta creía verte, pero jamas pude imaginar lo preciosa que eras.
Fuiste un rayo de luz después de una tormenta.
Fuiste creciendo como cualquier niño, en una familia que vivía por y para ti.
Los abuelos se desvivían por su única nieta y tu padre y yo.. aprendíamos como cualquier padre a eso...a ser padres.
Por tu infancia, pasaron personas que te querían y te adoraban y de las que no recordaras su rostro o apenas te acuerdes. porque hace mucho que nos dejaron. Pero que estuvieron a tu lado viéndote crecer.
Los momentos que recuerdo con mas angustia fueron entre otros los que nos obligaban a estar un día si y otro no en el hospital.
Con tan solo seis meses te ingresaron por primera vez en el hospital con laringitis aguda.
Yo habia estado todo el dia pendiente solo de ti, de hecho esa tarde, te lleve a tu pediatra porque veía que no te encontrabas bien. Un resfriado, me dijeron. Después de llamar a tu padre por teléfono (aun vivíamos separados) e ingresarte en la habitación a las 2 o las 3 de la mañana, me abracé a la abuela lola y lloré hasta que cai rendida de puro agotamiento. La impotencia de ver a un hijo enfermo y no poder hacer nada.... Fuera de esa y dos experiencias mas como esas, el unico rosario que nos ha acompañado hasta ahora, tu dermatitis...
Pero, lo que quería desde el principio es decirte lo mucho que te quiero, hija mia. Lo importante y necesaria que eres para mi.
Ahora, ya has dejado de ser esa niña a la que podia comprar el vestido que a mi me gustaba.
Aun ahora, y aunque han pasado ya 11 años, tu mirada, sigue siendo tan dulce y cándida como cuando tenias tres años.. Me emociono al recordar a aquella niña, de cabello castaño claro, y piel sonrosada, mirándome con esa media sonrisa.
Eres una cria dulce, noble y sincera. Tus defectos propios de esa pre-adolescencia, que estamos atravesando juntas los dejaremos aparte, ya que estoy segura que son pasajeros.
No pierdas nunca tu sonrisa. Sigue riéndote por todo, porque escuchar en tus labios tu risa me hace recordar cuando yo vivia tan feliz como tu y me reia con las mismas ganas.
No tengas nunca miedo a preguntar aquello de lo que tengas duda.
No temas nunca en decir la verdad.Piensa, que muchas veces la verdad hace mas daño que la mentira, por lo que no seas como tu madre y mide la manera en decir las cosas, que por ello no vas a ser menos valiente.
Jamas te regañare por algo mal hecho, si me lo cuentas, aunque hallas obrado mal, si lo hare si por ocultar, me mientes.
No quieras correr mas de lo que debas, ya que por correr mas, no llegaras antes, quizás tropieces como tropezó tu madre y te caigas, y entonces no llegues nunca a la meta.
Sigo disfrutando cada beso que te doy en esas mejillas carnosas como cuando eras niña.bueno, lo sigues siendo, aunque una niña un poco mas mujer.
Has sido la luz de mi vida desde que naciste, y lo sigues siendo.
Lola me a encantado e incluso me emocione.. también me has hecho pensar y reflexionar en cosas de esta vida. y e de decirte que te admiro y bastante eres una gran mujer luchadora,que con tus 18 ya eras madre y te tuviste que hacer a la idea de que ibas a tener una criatura y no un juguete y centrarte en ese hijo.. que no mucha gente de esa edad se conciencia y lo pasan bastante mal por eso eres una madre especial y maravillosa al igual que tu hija guapa,cariñosa y con un corazón muy grande. espero leer mas y un beso muy grande para ti y los tuyos. gracias
ResponderEliminarEres un cielo preciosa. No soy ninguna eroina. Es cierto que siendo muy jovencita, todavia una niña, me tube que enfrentar a una responsabilidad de adulto. Nadie me obligo a quedarme embarazada, tampoco nadie me obligó a seguir con mi embarazo. Podia haber tomado otra decision mas radical. Pero creo que mi verdadera madurez comenzó ahí. El dia que decidí, que mi responsabilidad era afrontar mi nueva situacion. Creo que no me equivoqué e hice lo correcto. Tambien es cierto, que con esto no quiero alentar a ninguna chiquilla a que haga lo que yo hice, porque aqui solo esta lo bonito, pero sacar a mi hija adelante, crecer como persona y afrontarlo, fue muy dificil, duro y te puedo decir que hasta pensé en tirar la toalla mas de una vez. Por eso cada momento tiene su edad. Hay que hacer las cosas despacio, sin prisas, hay tiempo para todo. Un beso muy fuerte preciosa.
ResponderEliminarQué bonito, Lola. Me ha emocionado. Un beso.
ResponderEliminarcaxo guarra vaya palabras no se puede ser mas tierna q tu sigue escribiendo me encanta besos
ResponderEliminarLolita que grande eres!!! Tu dices que eras una niña de 18 años pero está claro que con tu decisión demostraste que eras una mujer.Me encanta lo que escribes, sigue así!!!besos
ResponderEliminarDe verdad que no os podeis ni imaginar lo que me emociona ver vuestros comentarios. Gracias a todas.
ResponderEliminarLola, tu hija, guapísima; tu blog, precioso; y tu madera de madre, impresionante. Ojalá todas las madres tan jovencitas fueran como tú.
ResponderEliminarmama me faltan pañuelos para secarme las lagrimas
ResponderEliminarla proxima vez avisame con antelacion para comprar 5 paketes de 100 pañuelos por lo menos.
GRACIAS POR TODO LO K HACES POR MI.
Hola Lola, soy Nuria, voy a publicar esto como anonimo por que no se de otra manera.
ResponderEliminarFuiste muy valiente... pasaste de niña a mujer en muy poco tiempo...
Dices que te perdiste muchas cosas ... pero yo creo que no, nunca es tarde !!! jeje
Lo importante es que supisteis sacar a vuestra hija adelante, con ayuda o sin ella, pero lo hicisteis.
Por cierto tu hija es la que sale en la foto?? es guapisima...
Muchos besos
Es precioso
ResponderEliminarGracias una vez mas por vuestros comentarios. Nuria, mi hija es la de la foto cuando tenia 2 añitos. Hoy tiene ya once y esta preciosa.Pensé poner junto a esa una actual, pero preferí guardar su intimidad. Espero que las futuras entradas tengan tanto exito como las dos que ya he escrito.
ResponderEliminarMuchas gracias otra vez.