Y por fin, me encontró.
Buscaba con angustia y desesperacion una señal que me guiara hacia un claro de luz. Algo o alguien que me diese esas respuestas que yo no consigo encontrar. Busqué y busqué sin exito. En el camino, me encontré con personas tan distintas. Cariñosas, Interesadas, ambiciosas, conformistas, comprometidas, egoistas... todas ellas, me aportaban algo. Incluso lo que puedan parecer malas experiencias, me aportaban algo, pero en ninguna de ellas, encontré lo que buscaba. Busqué en parajes conocidos. Lugares que evocaban recuerdos de mi niñez, pero ... cual fue mi sorpresa, al acudir a ellos, y encontrarlos vacíos. Anduve por nuevos caminos, pensé que creando nuevas historias, nuevas vivencias, encontraría ese rayo de luz tan esperado. Pero.....tampoco tuve suerte. Y cuando ya daba por perdido cualquier atisbo de esperanza de ser encontrada, de ser salvada, la mirada de un niño, una mirada inocente y pura, fue la que me quitó la venda de los ojos y la que descorrió el lienzo grueso...