Yo no quiero ser PRINCESA.
Desde niñas, nos hablan de principes azules que llegan a caballo para darnos un dulce beso y despertarnos del hechizo de una bruja. De padres que son Reyes o acaudalados mercaderes. De pincesitas que viven en palacios o niñas bien que son relegadas de su fortuna para fregar de rodillas el suelo y que lavan a mano los pomposos vestidos de sus madrastras hasta que llega el guapo y atractivo principe que para empezar el cortejo le coloca un zapatito de Swaroski y se la lleva a su castillo. Muchas de nosotras, crecemos buscando a un principe que no existe, que no llegará jamas a caballo y la maxima riqueza a la que podemos aspirar es a la de un sueldo mil eurista pq nos pasamos la adolescencia pensando en depender de un hombre que nos mantenga. Ojo, que esto no es para nada ni un articulo feminista ni una critica al sexo masculino. no se me enfade el sexo opuesto pq ellos los pobres tambien tiene lo suyo. Niños que crecen soñando en aspirar a ser futbolistas como Ronaldo o Messi...